Entrevista al Hno. José Antonio Soria, Superior Provincial de la Bética

Compartimos la entrevista realizada por el Dpto. de Comunicación de la Provincia Bética al Hno. José Antonio Soria tras ser reelegido Superior Provincial de la Bética en el Capítulo celebrado en El Escorial, con el objetivo de la unificación de las tres Provincias españolas en 2020, propuesta aprobada por el Capítulo Interprovincial que se ha realizado a la par que los Capítulos de las tres Provincias.

Aquí os ofrecemos un extracto de la entrevista, que puedas leer completa pinchando aquí.


 

Por Concha García Espinal:

José Antonio Soria Craus es el nuevo hermano Superior de la Provincia Bética de San Juan de Dios. En esta entrevista relata cómo la Institución aborda la crisis económica, explica que asume su nueva responsabilidad con la máxima humildad y  recuerda que los enfermos y los más débiles son las prioridades, bajo el carisma de la Institución y la hospitalidad.

Abordamos este encuentro en un ambiente distendido, entre comentarios simpáticos y viejos recuerdos, ya que prácticamente nació en la Orden Hospitalaria. Sus padres lo inscribieron en la Escuela Apostólica de Córdoba a los 11 años, al valorar la educación de vida que impartía el centro. Posteriormente se vinculó a San Juan de Dios y ha desempeñado distintas misiones y responsabilidades. Hace unas semanas fue elegido nuevo Superior por la comunidad de hermanos de la provincia.

 

¿Qué significa ser el superior de la provincia Bética?

En mis primeras palabras a los hermanos, ya les expresaba mi agradecimiento porque con mi elección me ofrecían la oportunidad para seguir madurando en fe, sabiduría y gracia como persona y como religioso. Y en esos primeros momentos, con la incertidumbre ante esta responsabilidad, ponerme en las manos de Dios como apoyo que me guíe e ilumine todos los días para ser más que nunca un hermano para los demás.

Ser Superior Provincial es un honor, pero nunca un privilegio. En palabras de Jesús de Nazaret, y especialmente para un hermano hospitalario, es un servicio, un estar disponible siempre a escuchar, acoger, acompañar, animar y alentar a todos. Yo entré en la Orden en un principio atraído por su mision, porque ya en mi época adolescente, cuando estudiaba en Ciempozuelos, me llamaba la atención el estilo en que los hermanos se relacionaban con los enfermos, los atendían, los cuidaban. Me impresionó comprobar cómo trabajaban para integrar en la sociedad a los más estigmatizados. A partir de ahí, descubres  que detrás está la llamada de Dios a la Consagración en Hospitalidad, que se puede ser feliz, como lo han sido muchos hermanos a lo largo de la historia, en una vida religiosa dedicada a los demás, a los más desfavorecidos, vulnerables y débiles. Con ese mismo propósito desde la responsabilidad de Superior Provincial acepto con gratitud y esperanza este cargo, desde el que seguiré trabajando para que sean estas personas quienes reciban toda nuestra atención, recursos y amor.

La inmensa confianza que tengo en cada uno de los que formamos la provincia –hermanos, trabajadores, voluntarios y bienhechores– es para mí  nuestra gran fortaleza, ya que veo la provincia como una gran orquesta con multitud de instrumentos en la que a todos nos corresponde componer la letra, pero con una música llena de esperanza, ilusión, creatividad y audacia, y si el Señor es el director, poco importa la batuta.

 

¿Cuáles son los objetivos fundamentales del nuevo Provincial.

Los objetivos no los marca el nuevo provincial; los marcan nuestras Constituciones y Documentos de la Orden, y en la provincia la operatividad de ellos los señala nuestro Plan Estratégico Provincial. Este último Capítulo nos ha ofrecido unas líneas de acción muy concretas tanto para el gobierno como para la gestión. Es nuestro sueño hacer una provincia más evangelizadora, más inclusiva, más solidaria y más cercana a las necesidades de los enfermos: en definitiva, más hospitalaria.

El Capitulo provincial nos llama a trabajar y potenciar la pastoral social y de la salud, la bioética, el voluntariado, la formación institucional a nivel provincial y local, la captación de fondos y la investigación, así como a crear comisiones de desarrollo solidario en los centros que detecten necesidades del entorno y a poner en marcha proyectos que den respuesta. Nuestros objetivos son grandes, pero creo que existe mucha ilusión, compromiso y seguro que dedicación por hacerlos realidad en todos los que formamos la Provincia.

 

Usted es un hombre de misiones. En sus estancias en lugares como Liberia ha visto muchas más cosas de las que hubiera querido ver. Ahora su trabajo se centra aquí, en España, en su país y con sus paisanos. Sin embargo, ¿trabajar en esta coyuntura de crisis, con lo que ello implica, puede considerarse también una misión?

A propósito de África, es un escenario de muchas de mis primeras experiencias, allí vi morir a un niño por primera vez en mi vida. Desgraciadamente, después le siguieron muchos. También vi nacer a muchos más y fue mi primer contacto con la tuberculosis, el SIDA, el hambre, la guerra, el miedo, la miseria y las personas que no tienen absolutamente nada para vivir.

Hoy, desgraciadamente, en nuestro país estamos conociendo a familias, adultos y niños, que viven en unas situaciones extremas de necesidad. El carisma y la misión de la Orden no sabe de países, fronteras, culturas y religiones. Lo importante de nuestra misión no es el lugar, sino las personas. Se es misionero mientras se tenga una misión que realizar, independientemente del lugar. Lo importante es ser flexible y estar disponible para estar donde se nos pida estar y seamos necesarios. La Orden tiene una misión maravillosa que desarrollar y los que formamos parte de ella tenemos que vivirla en una plena disponibilidad para servir al hombre y a la sociedad.

 

Fuente: Comunicación Provincia Bética