Entrevista al Hno. Amador Fernández, Superior Provincial de Castilla

Compartimos la entrevista realizada por el Dpto. de Comunicación de la Provincia de Castilla al Hno. Amador Ferdández tras ser elegido Superior Provincial de Castilla en el Capítulo celebrado en El Escorial, con el objetivo de la unificación de las tres Provincias españolas en 2020, propuesta aprobada por el Capítulo Interprovincial que se ha realizado a la par que los Capítulos de las tres Provincias.

Aquí os ofrecemos un extracto de la entrevista, que puedas leer completa pinchando aquí.


 

Por Noelia Sánchez Carrión:

 

Hermano, ¿qué sintió en el momento de su nombramiento como Provincial?

Realizamos las elecciones en clima de oración y discernimiento, ayudándonos mutuamente a reconocer la voluntad de Dios para la Provincia y para la Orden en España, en el momento concreto de nuestra historia. Cuando se me preguntó si aceptaba la elección, mis sentimientos podrían resumirse en dos palabras: Responsabilidad y servicio. Se me pedía realizar esta tarea de animación y gobierno, y creí que debía aceptarla con espíritu de fe. En ese momento la mirada y el corazón estaban puestos en las personas a las que atendemos en nuestros centros, en los Hermanos y Colaboradores, en Dios.  Y así es posible aceptar este servicio con serenidad y confianza.

¿Cree que la Provincia goza de buena salud?

Durante los últimos ocho años he formado parte del consejo provincial, y esta experiencia me ha permitido seguir de cerca la vida de los diferentes centros que conforman la Provincia. Hay un compromiso inequívoco en todos ellos por situar a la persona en el centro, por ofrecer una atención profesional de calidad, y por hacer realidad, en todos los niveles de nuestra organización, los valores que nos identifican. No faltan dificultades y retos, ciertamente, pero la Provincia, en su conjunto y en cada una de la obras, es una expresión clara del dinamismo de la Hospitalidad. Los colaboradores y los hermanos son la mejor garantía de esta vitalidad en el presente y el futuro.

¿Cuáles son sus principales preocupaciones?

Con relación a la vida de los Hermanos vivo con especial  preocupación la escasez de vocaciones a la vida consagrada en Hospitalidad, un aspecto también fundamental para el conjunto de nuestra Familia de San Juan de Dios. Se ha hecho un gran esfuerzo en este sentido, y desearía, desde mi servicio como provincial, darle continuidad e intensificar, si cabe, este compromiso, que debe ser compartido por hermanos y colaboradores.

Otra cuestión que me preocupa especialmente, y creo que a toda la Orden, es la formación institucional de los Colaboradores, para poder garantizar la identidad carismática de nuestras obras. Se está ya trabajando intensamente en esta línea, y no debemos ahorrar en ello ningún esfuerzo.

¿Y sus principales retos?

En estos momentos la Orden en España vive un momento histórico, y creo que el principal reto que tenemos planteado es dar continuidad a la “historia de la hospitalidad” que las provincias españolas han construido con paciencia, esfuerzo y creatividad. Recoger esta hermosa herencia y saber recrearla en el presente y abrirla al futuro es una tarea no exenta de dificultades, pero apasionante al mismo tiempo.

 

Fuente: Comunicación Provincia de Castilla


Entrevista al Hno. Jesús Etayo, Superior General de la Orden Hospitalaria de SJD

Compartimos la entrevista realizada el Superior General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Hno. Jesús Etayo, por el Dpto. de Comunicación de la Provincia Bética en febrero de 2018.

Aquí te ofrecemos un extracto, pero puedes leer la entrevista completa pinchando aquí.


 

Por Concha García Espinal:

 

Le entrevisté en 2015 y ya apuntó usted que se estaban dando los primeros pasos para discernir qué proyecto de Orden quería la institución para los próximos años. Me habló entonces de que, probablemente, debería producirse una renovación, “un cambio en muchas cosas”.

Ciertamente, así es. En aquellos momentos se estaban dando los primeros pasos, había comenzado su trabajo la Comisión sobre el futuro de la Orden en España, que concluyó con la propuesta de celebrar un Capítulo Interprovincial, y este aprobó crear una sola Provincia en España en 2020. Hasta ese momento, viviremos un tiempo de transición. Las tres Provincias continúan, pero se trabaja ya para preparar lo que será la Provincia de España en la fecha señalada. Creo que el cambio ha comenzado ya. Probablemente, cuando me hizo la entrevista anterior para muchos no era factible pensar donde estamos hoy. Sin embargo, ahora estamos en otra etapa, en la de construir la nueva Provincia y es el tiempo para concretar cambios importantes para llevar adelante una mayor renovación en todos los aspectos, en lo que se refiere a la vida de los Hermanos y a la misión de la Orden, a la organización y gestión y, en definitiva, a la vida de la Familia de San Juan de Dios en España.

 

Transcurrido un mes desde el inicio del Capítulo Interprovincial, ¿cuáles son sus impresiones?

Mis impresiones son muy positivas. Creo que vivimos una experiencia de fraternidad y de hospitalidad muy enriquecedora por parte de todos los que participamos en el Capítulo Interprovincial, Hermanos y Colaboradores y todas las personas que nos acompañasteis de apoyo en distintas materias. Creo que fue una bonita experiencia de Familia de San Juan de Dios la que vivimos.  Además, estoy muy satisfecho porque el Capítulo fue y, así lo vivimos, la fase final del proceso de discernimiento que durante tres años había vivido la Orden en España. En ese clima se tomaron las decisiones, porque todo proceso de discernimiento debe concluir con la toma de decisiones. Creo que todos -Hermanos y Colaboradores-, ayudados también por el Moderador, el P. Francisco José Ruíz s.j., una figura muy importante a mi parecer, entramos muy de lleno en todo el proceso y el clima que se creó fue muy bueno y facilitó mucho todo el proceso. Los encuentros de grupos, los plenarios, liturgia, convivencia, etc., fueron muy agradables. Aquí también es necesario recordar y agradecer el gran trabajo de la comisión preparatoria y de la comisión logística, que lo hicieron muy bien y ayudaron muchísimo al buen desarrollo del Capítulo.

 

La decisión resultante de mayor impacto es que la Orden, en pocos años, se organizará en una Provincia única en España. Esto, ¿qué significa?

Significa muchas cosas pero, en definitiva, lo iremos viendo poco a poco y, en gran parte, dependerá de lo que entre todos queramos y seamos capaces de construir en los próximos años. Como decía antes, entramos en una etapa nueva: hemos superado la de plantearnos si queríamos o no una sola Provincia. Ahora que hemos decidido hacerla, comienza otra etapa importantísima, cuya pregunta fundamental es ¿qué Provincia queremos construir o queremos ser? Evidentemente, un impacto importante será a nivel estructural.  Seremos una sola Provincia y como tal nos deberemos organizar en todos los sentidos. Muy importante será todo lo relativo a la vida de los Hermanos y a las Comunidades.  Es necesario  discernir y concretar  acerca de la vida y la misión de los Hermanos, sobre el tipo de comunidades y sobre el mapa de comunidades de la Orden en España. En síntesis, tenemos una gran oportunidad para hacer nacer una Orden renovada en España, tanto en lo que se refiere a su misión, a su organización y a toda la Familia de San Juan de Dios que la compone.

 

La historia de la Institución está escrita con episodios en los que la Orden crece exponencialmente; decrece; desaparece o casi desaparece; renace, se separa en Provincias; se une…

Así es, porque los tiempos, las circunstancias históricas, sociales y culturales también cambian y son diferentes. A veces ocurre que las decisiones se deben tomar por causas de fuerza mayor, es decir, no hay otra solución y es eso lo único que se puede hacer. Sin embargo, y en la medida de lo posible, creo que es lo que debemos evitar. Tomar una decisión a tiempo, incluso adelantándose a nuevas situaciones que se vislumbran, nos permite orientar y guiar los cambios allí hacia dónde queremos ir. En los momentos de crecimiento del número de Hermanos, en otros momentos históricos, era lógica la expansión de la Orden, sobre todo porque en aquellos momentos sus obras dependían prácticamente de forma exclusiva de los Hermanos. Por eso, también cuando se viven momentos de crisis por diversas causas -también políticas-, la Orden corre el riesgo de desaparecer. De hecho, en algunos lugares desapareció. Sin embargo, en este momento creo que las cosas pueden ser distintas, porque hoy tenemos conciencia de que la Familia de San Juan de Dios no somos solo los Hermanos; hay muchas personas que también se apuntan a su proyecto. De ahí el desafío de hacer crecer y de cuidar a todos, Hermanos y Colaboradores, para que el carisma y la misión de San Juan de Dios perdure en el tiempo. Sin duda, el paso que acabamos de dar en España es una oportunidad para ello.

 

Fuente: Comunicación Provincia Bética.


Entrevista al Hno. José Antonio Soria, Superior Provincial de la Bética

Compartimos la entrevista realizada por el Dpto. de Comunicación de la Provincia Bética al Hno. José Antonio Soria tras ser reelegido Superior Provincial de la Bética en el Capítulo celebrado en El Escorial, con el objetivo de la unificación de las tres Provincias españolas en 2020, propuesta aprobada por el Capítulo Interprovincial que se ha realizado a la par que los Capítulos de las tres Provincias.

Aquí os ofrecemos un extracto de la entrevista, que puedas leer completa pinchando aquí.


 

Por Concha García Espinal:

José Antonio Soria Craus es el nuevo hermano Superior de la Provincia Bética de San Juan de Dios. En esta entrevista relata cómo la Institución aborda la crisis económica, explica que asume su nueva responsabilidad con la máxima humildad y  recuerda que los enfermos y los más débiles son las prioridades, bajo el carisma de la Institución y la hospitalidad.

Abordamos este encuentro en un ambiente distendido, entre comentarios simpáticos y viejos recuerdos, ya que prácticamente nació en la Orden Hospitalaria. Sus padres lo inscribieron en la Escuela Apostólica de Córdoba a los 11 años, al valorar la educación de vida que impartía el centro. Posteriormente se vinculó a San Juan de Dios y ha desempeñado distintas misiones y responsabilidades. Hace unas semanas fue elegido nuevo Superior por la comunidad de hermanos de la provincia.

 

¿Qué significa ser el superior de la provincia Bética?

En mis primeras palabras a los hermanos, ya les expresaba mi agradecimiento porque con mi elección me ofrecían la oportunidad para seguir madurando en fe, sabiduría y gracia como persona y como religioso. Y en esos primeros momentos, con la incertidumbre ante esta responsabilidad, ponerme en las manos de Dios como apoyo que me guíe e ilumine todos los días para ser más que nunca un hermano para los demás.

Ser Superior Provincial es un honor, pero nunca un privilegio. En palabras de Jesús de Nazaret, y especialmente para un hermano hospitalario, es un servicio, un estar disponible siempre a escuchar, acoger, acompañar, animar y alentar a todos. Yo entré en la Orden en un principio atraído por su mision, porque ya en mi época adolescente, cuando estudiaba en Ciempozuelos, me llamaba la atención el estilo en que los hermanos se relacionaban con los enfermos, los atendían, los cuidaban. Me impresionó comprobar cómo trabajaban para integrar en la sociedad a los más estigmatizados. A partir de ahí, descubres  que detrás está la llamada de Dios a la Consagración en Hospitalidad, que se puede ser feliz, como lo han sido muchos hermanos a lo largo de la historia, en una vida religiosa dedicada a los demás, a los más desfavorecidos, vulnerables y débiles. Con ese mismo propósito desde la responsabilidad de Superior Provincial acepto con gratitud y esperanza este cargo, desde el que seguiré trabajando para que sean estas personas quienes reciban toda nuestra atención, recursos y amor.

La inmensa confianza que tengo en cada uno de los que formamos la provincia --hermanos, trabajadores, voluntarios y bienhechores-- es para mí  nuestra gran fortaleza, ya que veo la provincia como una gran orquesta con multitud de instrumentos en la que a todos nos corresponde componer la letra, pero con una música llena de esperanza, ilusión, creatividad y audacia, y si el Señor es el director, poco importa la batuta.

 

¿Cuáles son los objetivos fundamentales del nuevo Provincial.

Los objetivos no los marca el nuevo provincial; los marcan nuestras Constituciones y Documentos de la Orden, y en la provincia la operatividad de ellos los señala nuestro Plan Estratégico Provincial. Este último Capítulo nos ha ofrecido unas líneas de acción muy concretas tanto para el gobierno como para la gestión. Es nuestro sueño hacer una provincia más evangelizadora, más inclusiva, más solidaria y más cercana a las necesidades de los enfermos: en definitiva, más hospitalaria.

El Capitulo provincial nos llama a trabajar y potenciar la pastoral social y de la salud, la bioética, el voluntariado, la formación institucional a nivel provincial y local, la captación de fondos y la investigación, así como a crear comisiones de desarrollo solidario en los centros que detecten necesidades del entorno y a poner en marcha proyectos que den respuesta. Nuestros objetivos son grandes, pero creo que existe mucha ilusión, compromiso y seguro que dedicación por hacerlos realidad en todos los que formamos la Provincia.

 

Usted es un hombre de misiones. En sus estancias en lugares como Liberia ha visto muchas más cosas de las que hubiera querido ver. Ahora su trabajo se centra aquí, en España, en su país y con sus paisanos. Sin embargo, ¿trabajar en esta coyuntura de crisis, con lo que ello implica, puede considerarse también una misión?

A propósito de África, es un escenario de muchas de mis primeras experiencias, allí vi morir a un niño por primera vez en mi vida. Desgraciadamente, después le siguieron muchos. También vi nacer a muchos más y fue mi primer contacto con la tuberculosis, el SIDA, el hambre, la guerra, el miedo, la miseria y las personas que no tienen absolutamente nada para vivir.

Hoy, desgraciadamente, en nuestro país estamos conociendo a familias, adultos y niños, que viven en unas situaciones extremas de necesidad. El carisma y la misión de la Orden no sabe de países, fronteras, culturas y religiones. Lo importante de nuestra misión no es el lugar, sino las personas. Se es misionero mientras se tenga una misión que realizar, independientemente del lugar. Lo importante es ser flexible y estar disponible para estar donde se nos pida estar y seamos necesarios. La Orden tiene una misión maravillosa que desarrollar y los que formamos parte de ella tenemos que vivirla en una plena disponibilidad para servir al hombre y a la sociedad.

 

Fuente: Comunicación Provincia Bética