Entrevista al Hno. Jesús Etayo, Superior General de la Orden Hospitalaria de SJD

Compartimos la entrevista realizada el Superior General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Hno. Jesús Etayo, por el Dpto. de Comunicación de la Provincia Bética en febrero de 2018.

Aquí te ofrecemos un extracto, pero puedes leer la entrevista completa pinchando aquí.


 

Por Concha García Espinal:

 

Le entrevisté en 2015 y ya apuntó usted que se estaban dando los primeros pasos para discernir qué proyecto de Orden quería la institución para los próximos años. Me habló entonces de que, probablemente, debería producirse una renovación, “un cambio en muchas cosas”.

Ciertamente, así es. En aquellos momentos se estaban dando los primeros pasos, había comenzado su trabajo la Comisión sobre el futuro de la Orden en España, que concluyó con la propuesta de celebrar un Capítulo Interprovincial, y este aprobó crear una sola Provincia en España en 2020. Hasta ese momento, viviremos un tiempo de transición. Las tres Provincias continúan, pero se trabaja ya para preparar lo que será la Provincia de España en la fecha señalada. Creo que el cambio ha comenzado ya. Probablemente, cuando me hizo la entrevista anterior para muchos no era factible pensar donde estamos hoy. Sin embargo, ahora estamos en otra etapa, en la de construir la nueva Provincia y es el tiempo para concretar cambios importantes para llevar adelante una mayor renovación en todos los aspectos, en lo que se refiere a la vida de los Hermanos y a la misión de la Orden, a la organización y gestión y, en definitiva, a la vida de la Familia de San Juan de Dios en España.

 

Transcurrido un mes desde el inicio del Capítulo Interprovincial, ¿cuáles son sus impresiones?

Mis impresiones son muy positivas. Creo que vivimos una experiencia de fraternidad y de hospitalidad muy enriquecedora por parte de todos los que participamos en el Capítulo Interprovincial, Hermanos y Colaboradores y todas las personas que nos acompañasteis de apoyo en distintas materias. Creo que fue una bonita experiencia de Familia de San Juan de Dios la que vivimos.  Además, estoy muy satisfecho porque el Capítulo fue y, así lo vivimos, la fase final del proceso de discernimiento que durante tres años había vivido la Orden en España. En ese clima se tomaron las decisiones, porque todo proceso de discernimiento debe concluir con la toma de decisiones. Creo que todos -Hermanos y Colaboradores-, ayudados también por el Moderador, el P. Francisco José Ruíz s.j., una figura muy importante a mi parecer, entramos muy de lleno en todo el proceso y el clima que se creó fue muy bueno y facilitó mucho todo el proceso. Los encuentros de grupos, los plenarios, liturgia, convivencia, etc., fueron muy agradables. Aquí también es necesario recordar y agradecer el gran trabajo de la comisión preparatoria y de la comisión logística, que lo hicieron muy bien y ayudaron muchísimo al buen desarrollo del Capítulo.

 

La decisión resultante de mayor impacto es que la Orden, en pocos años, se organizará en una Provincia única en España. Esto, ¿qué significa?

Significa muchas cosas pero, en definitiva, lo iremos viendo poco a poco y, en gran parte, dependerá de lo que entre todos queramos y seamos capaces de construir en los próximos años. Como decía antes, entramos en una etapa nueva: hemos superado la de plantearnos si queríamos o no una sola Provincia. Ahora que hemos decidido hacerla, comienza otra etapa importantísima, cuya pregunta fundamental es ¿qué Provincia queremos construir o queremos ser? Evidentemente, un impacto importante será a nivel estructural.  Seremos una sola Provincia y como tal nos deberemos organizar en todos los sentidos. Muy importante será todo lo relativo a la vida de los Hermanos y a las Comunidades.  Es necesario  discernir y concretar  acerca de la vida y la misión de los Hermanos, sobre el tipo de comunidades y sobre el mapa de comunidades de la Orden en España. En síntesis, tenemos una gran oportunidad para hacer nacer una Orden renovada en España, tanto en lo que se refiere a su misión, a su organización y a toda la Familia de San Juan de Dios que la compone.

 

La historia de la Institución está escrita con episodios en los que la Orden crece exponencialmente; decrece; desaparece o casi desaparece; renace, se separa en Provincias; se une…

Así es, porque los tiempos, las circunstancias históricas, sociales y culturales también cambian y son diferentes. A veces ocurre que las decisiones se deben tomar por causas de fuerza mayor, es decir, no hay otra solución y es eso lo único que se puede hacer. Sin embargo, y en la medida de lo posible, creo que es lo que debemos evitar. Tomar una decisión a tiempo, incluso adelantándose a nuevas situaciones que se vislumbran, nos permite orientar y guiar los cambios allí hacia dónde queremos ir. En los momentos de crecimiento del número de Hermanos, en otros momentos históricos, era lógica la expansión de la Orden, sobre todo porque en aquellos momentos sus obras dependían prácticamente de forma exclusiva de los Hermanos. Por eso, también cuando se viven momentos de crisis por diversas causas -también políticas-, la Orden corre el riesgo de desaparecer. De hecho, en algunos lugares desapareció. Sin embargo, en este momento creo que las cosas pueden ser distintas, porque hoy tenemos conciencia de que la Familia de San Juan de Dios no somos solo los Hermanos; hay muchas personas que también se apuntan a su proyecto. De ahí el desafío de hacer crecer y de cuidar a todos, Hermanos y Colaboradores, para que el carisma y la misión de San Juan de Dios perdure en el tiempo. Sin duda, el paso que acabamos de dar en España es una oportunidad para ello.

 

Fuente: Comunicación Provincia Bética.